Los cerdos marinos (fam. Oxynotidae) constituyen una de
las familias de tiburones más extravagantes que existen, y mira que ya
es difícil en un vecindario donde uno puede tropezarse en cualquier
esquina mal iluminada con un tiburón duende, un grupo de brujas, un
boquiancho, viseras, cigarros, etc.
El cuerpo del Cerdo marino es grueso, alto y comprimido lateralmente
hasta adquirir una característica sección triangular. Dos carenas
abdominales y una interdorsal, es decir, una en cada vértice del
triángulo, lo recorren longitudinalmente. La piel es áspera y rugosa por
estar recubierta de fortísimos dentículos dérmicos, particularmente en
el cerdo marino espinoso (Oxynotus bruniensis).
Los oxynótidos presentan dos enormes aletas dorsales en forma de vela y atr
avesadas
por una potente espina. Como todos los Squaliformes, carecen de aleta
anal. Sus pectorales son cortas y la caudal es ancha con el lóbulo
ventral poco diferenciado y el terminal moderadamente marcado.
Por lo que respecta al tamaño, se trata de tiburones pequeños que no
suelen rebasar el metro de largo. La longitud total máxima registrada
corresponde a un ejemplar de tiburón cerdo de 150 cm y a otro de cerdo
velero de 118 cm. La especie más pequeña parece ser el cerdo marino
antillano, con una LT máxima de 49 cm en un macho adulto.
El Cerdo marino es un animal marino propio del mar
Mediterráneo (falta en el mar Negro) y del Atlántico oriental desde las
costas de Noruega hastaSudáfrica, su presencia en las costas
de Mozambique es dudosa.
Se encuentra en fondos coralinos y fang
osos, principalmente entre 100 y 200 m de profundidad, aunque se han registrado hasta una profundidad 800 m.